Ayabaca - Huancabamba,
Para-travesía de los andes, por pie

 

grafik_inca grafik_inca La ruta de Ayabaca a la frontera ecuadoriana a Huancabamba, la ciudad principal en el valle del río con el mismo nombre es aproximadamente el camino que tomaba el cronista Pedro de Ciezas y tambien A.v.Humboldt para llegar a Cajamarca. Cerca del camino hay los restos del viejo camino de Inka, ruinas de un baño de Inka y unos palacios. De Ayabaca al valle abajo todavía hay un carro, despues solamente estrechos caminos para andar al lado del Río San Pablo hasta las lagunas mágicas, Laguna Huaca, Laguna del Rey, Laguna Grande. Estos lugares están visitados por curanderos, shamanes y sus pacientes para ceremonias. Hay una posibilidad a la Laguna del Rey de volar hacia la Laguna Shimbe y más abajo al valle de Huancabamba. Toda la caminata duraba cinco días.

 

 

Ayabaca, situado encima de una loma de 2450 m, relativamente frío comparado a los valles calientes en la frontera abajo. El nombre viene del viejo Ayapate = terraza de la muerte (quetch.), un viejo palacio de Inka que se encuentra cerca. El terreno aquí era el área principal de trabajo del arqueólogo italiano bien conocido Mario Polia.

 

Abajo en el valle en 1300 m. El primer de los muchos puentes peruanos del viaje.

 

El camino sigue hacia arriba a lo largo del Río San Pablo. Extranjeros son raros aquí, entonces estoy invitado frequentamente de campesinos amables en sus chozas para charlar o quedar la noche. Inolvidable es una noche durante la cual un joven campesino, sorprendido de verme durmiendo solito a fuera me invita y cuenta todas sus experiencias vivas con espiritus y fantasmas que él ha encontrado durante la noche en este valle.

 

Campo de la noche a la Laguna Huaca (huaca = santuario quetch.), 3480 m. Una region bastante aislada.

 

Siguiendo camino arriba...

 

La Laguna del Rey, la más alto de las lagunas curativas, directamente a la cresta a 3730 m, del otro lado viene un viento fuerte y lluvia. Todo el valle vecino está cubierto con niebla. A veces unos ráfagos abren este velo blanco por corto tiempo para una vista magnífica de la Laguna Shimbe abajo. Condiciones imposibles para volar. Espero todo el dia y paso la noche arriba en la cresta. Fuegos fatuos extrañas aparecen en la oscuridad. La carpa soporta apenas la tempestad de la noche.

 

En el día siguiente el tiempo no mejora, por lo tanto continúo por pie a lo largo de la cresta, buscando una travesía más confortable. Paisajes fantasticos, aunque en todos lugares las tormentas del otro valle sobrepasan la cresta. Ciertamente un paraíso, pero quizás no para parapentistas...

 

La ultima parte finalmente, desde EL Porvenir (un desvío gigante) por el caballo. Tomo vueltas de cabalgar con Anastasio en frente. En el ensillar-bolso todo mi equipo, incluido el ala de la libertad. Por lo tanto una inclinación leve al lado derecho...

 


----------------------------------------------- Con parapente a través de los caminos del Inca -----------------------------------------------