El lugar de Perú más confiable para encontrar un
Condor
es probablemente el
canyon de Colca
cerca de la ciudad
Arequipa.
Con facilidad se
puede observar estos pajaritos grandes aquí. Sus alas de 2 - 3 m
son suficientes para elevarse tranquilamente en las primeras termicas
débiles de la mañana entre las ocho y las diez al borde del
canyon. Más tarde cuando el viento fuerte del oeste
pasa a través del canyon, ellos ya están planeando en
regiones más altas. Ellos pueden elevarse hasta alturas de 7000 m,
mientras que otros buitres y águilas sofocan ya encima de 5000 m.
Así el tamaño ayuda no sólo con las termicas débiles, sino
también incluye pulmones grandes.
Si se espera solamente un poquito, se ven casi
seguramente algunos de estos pájaros grandes pasar cerca. En el
aire no son muy tímido, se acercan a 3 m y se puede oír claramente
el sonido de sus alas.
En casi todos mis despegues los condors estaban presentes, yo
tenía casi la impresión, que la vela grande los hizó curiosos.
Despegue directamente al borde del canyon, cerca de Cabanaconde. En contraste con el aterrizaje, el despegue es absolutamente ideal.
Vuelo abajo adentro del canyon. Al principio puedo quedar encima del borde, una región agradable para volar. En contraste por debajo del borde del canyon todo el vuelo está muy difícil. Los termicas están demasiado cercanas de los paredes. Los condores pueden aprovecharlos mejor con su, por lo menos en la comparación con el parapente, tamaño pequeño. En el centro del canyon el vuelo está muy turbulento y se va rápidamente hacia abajo. Yo diría entonces que es poco recomendable volar adentro del canyon.
Aterrizaje a medias controlado en paraíso: Eden es el nombre del lugar situado en Sangalle, una isla verde en el canyon 1000 m debajo del borde. Aterrizo exactamente dos metros de la piscina. Un campesino celoso ha construido un lugar de reclinación para los turistas que caminan abajo en el canyon aquí. No han pensado, que van recibir huéspedes volando de arriba también. En la isla entera casi no hay área libre, todo está cubierto con palmas, arbustos, chozas de bambú y swimmingpools (tres de ellos).
El castigo para el vuelo malo sigue después de un baño en el agua tibia: Subir los 1000 metros de elevación en el calor de la tarde con el equipaje pesado para arriba. Me dicen más tarde que, mientras que yo realizaba desesperadamente varias maniobras de la emergencia profundamente abajo en el canyon, arriba sobre mí en el borde se elevó majestuoso un condor muy calmo. Probablemente muy divertido sobre el pájaro gigante torpe abajo o quizá también en esperanza de un desayuno grande.
Segundo despegue a 3950 m, 150 m sobre el Cruz del Condor, para evitar de volar adentro del canyon. Los campos de aterrizaje son otra vez 150 m más bajos que el Cruz, de modo que tienes 300 metros de altura para buscar termicas. En las termicas débiles de la mañana que los condors utilizan esto seguía siendo demasiado pequeño. Después de tres vuelos aquí, cambio a un lugar algo más alto del terreno a 4300 m. Esto requirió otra vez quitar el suelo laboriosamente de todos arbustos espinosos, pero desde allí tenía mis mejores despegues al canyon.
Para ser temprano allí para observar el viento y los pájaros, pasé las noches allí arriba también.
Del diario:
"sueños en la oscuridad. Un zorro pasa furtivamente.
Aprendo más tarde que el zorro y el condor
viven en una dependencia especial. Hay por supuesto muchos lugares
con zorros pero sin condores, pero apenas el revés: El condor
demuestra el zorro planeando cerca de la tierra que hay
una carroña allí y solamente si el zorro con su instinto
considera que la región está segura y demuestra con una
primera mordedura que el animal al suelo está muerto en efecto,
solamente entonces el condor que está extremadamente tímido al suelo
aterriza también.
Momentos antes de adormecer un buho grande planea muy cerca encima de mí y me asusto horriblemente. En cambio en el amanecer el canto de un colibri en los arbustos cercanos enfrente de mi me despierto. Así por seguro los condores no son los únicos aquí que vuelan.
Como en la Cordillera Negra estoy cubierto con una capa de escarcha cuando me despierto. El termómetro demuestra -16 grados, pero envuelto en el parapente sigue siendo acogedor y caliente.
Por la mañana tengo que esperar un rato largo para el viento correcto. Dos condores pasan apenas unos metros encima de mí, se retiran en un nicho para elevarse allí. Aunque si podría ahora despegar no me atrevería a seguirlos allí con el parapente. Pero debo esperar de todos modos al viento... "
Vuelo sobre el Cruz del Condor
Mirada en el canyon
Probablemente mi mejor vuelo aquí. Puedo planear cuatro circulos con un condor joven en mismo corriente ascendente. Solamente un corto vuelo, pero mejor que nada. Todos los vuelos aquí eran cortos, como de 10 a 25 minutos. Sea que las termicas estan demasiado débiles, o sea que el vuelo está algo exigiendo...
Como yo aterrizaba siempre en el mismo campo hubo una visitadora regular: Misha de ocho años de edad. Ya ella va a la escuela, pregunta mucho, siempre queda prudentamente en distancia respetuosa. Ella también tiene uno de esos sombreros de lujo del traje local. Cuando ella nota mis miradas constantes hacia el cielo ella dice: "no hay condores hoy. Hoy es domingo, los condores se están reclinando hoy en sus hogares."
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